ejemplo

Nota

Fuente: http://www.un.org/es/events/endviolenceday/

La Asamblea General de las Naciones Unidas a través de su Resolución 54/134, declaró que se celebraría el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer [1]

A través del documento referido, se reconoció que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de unas relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a que el hombre domine a la mujer y discrimine contra ella, impidiendo su adelanto pleno, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por lo que se reduce a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre[2].

Por otro lado, la Asamblea General invitó a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen este día actividades para sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer[3].

La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961)[4].

La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada[5].

Cabe recordar que, la violencia contra la mujer en primer lugar es una violación a los derechos humanos, consecuencia de la discriminación que sufre tanto en leyes como en la práctica así como de la persistencia de desigualdad por razón de género. Ésta afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH, la paz y la seguridad[6].

La violencia puede ser cometida de muchas formas: física, sexual, psicológica y económica. Estas formas de violencia, se interrelacionan y afectan a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad mayor. El 35% de las mujeres y las niñas sufren alguna forma de violencia física o sexual a lo largo de sus vidas. En algunos países esta cifra asciende al 70%[7].

En México, según datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares realizada en 2011, 22.5% de las mujeres solteras de 15 años y más, declaró haber tenido algún incidente de violencia por parte de su pareja durante los últimos 12 meses. La prevalencia disminuye a la mitad (11.3%) entre las mujeres alguna vez unidas (separadas, divorciadas o viudas), mientras que en las unidas, una de cada tres (33.35%) han sufrido un incidente de violencia por parte de su pareja[8].

Cabe destacar que, la Agenda 2030 reconoce la importancia de eliminar la violencia contra las mujeres y fija metas conexas en relación con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde se nombra de manera explícita la necesidad de terminar con la violencia en contra de las mujeres[9].

 

Fuente:

[1] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/background.shtml
[2] http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/54/134
[3] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/background.shtml
[4] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/background.shtml
[5] http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ViolenceAgainstWomen.aspx
[6] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/
[7] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/pdfs/unite_the_situation_sp.pdf
[8] http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2016/matrimonios2016_0.pdf
[9] http://www.un.org/es/events/endviolenceday/2015/sgmessage.shtml