ejemplo

Nota

El 14 de noviembre fue declarado por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como el Día Mundial Contra la Exclusión Social, de acuerdo a lo establecido en su undécima reunión, celebrada en París, del 14 de noviembre al 15 de diciembre de 1960.

Esta iniciativa se basa en lo establecido en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que decreta el principio de que no deben establecerse discriminaciones entre las personas y proclama el derecho de todos a una vida digna. Según esta reunión, se entiende por discriminación: “toda distinción, exclusión, limitación o preferencia, fundada en la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica o el nacimiento, que tenga por finalidad o por efecto destruir o alterar la igualdad de trato en la esfera de la enseñanza y, en especial, excluir a una persona o a un grupo del acceso a los diversos grados y tipos de enseñanza; limitar a un nivel inferior la educación de una persona o de un grupo y colocar a una persona o a un grupo en una situación incompatible con la dignidad humana.

Al respecto, tanto la Organización de Naciones Unidas (ONU) como la UNESCO han realizado numerosas campañas sociales para promover la inclusión social y para que los países miembros prioricen tal objetivo.